Analiza con IA
Comparte

El entorno digital ha revolucionado muchos aspectos de nuestra vida, y no siempre para bien. La protección de datos personales y la privacidad de los ciudadanos se han visto afectados en la última década con el auge de las redes sociales y la publicidad digital.

Es debido a estos cambios tecnológicos que el Parlamento Europeo, tras cuatro años de intenso trabajo, aprobó el pasado 14 de Abril un nuevo Reglamento Europeo de Protección de Datos, actualizando así la normativa de 1995. Esto es una gran noticia para los ciudadanos, dado que la reforma busca que éstos recuperen el control sobre sus datos personales, garantizando de esta forma unos estándares comunes de protección adaptados al nuevo panorama digital. El nuevo reglamento también establece nuevas directivas más seguras para la protección de datos con fines judiciales o policiales, reforma a la que se concedió mayor prioridad tras los trágicos sucesos ocurridos en París el pasado mes de Noviembre.

«Con este reglamento de protección de datos conseguimos un nivel uniforme de protección en toda la UE. Es un gran éxito para el Parlamento y un sí claro a los derechos de los consumidores y a la competencia en la era digital. Los ciudadanos podrán decidir por sí mismos qué información quieren compartir”, afirmó Jan Albrecht (Verdes, Alemania).

La nueva normativa, que se implementará a partir del próximo 2018, busca homogeneizar los distintos reglamentos vigentes en los distintos países de la Unión Europea, adoptándolos a las nuevas circunstancias, así como proteger los derechos de privacidad de los consumidores y aportar mayor claridad a las empresas. De esta forma se pretende reforzar la confianza e impulsar una competencia más justa.

Esta reglamentación afecta tanto a los países integrantes de la UE, como a empresas externas que traten con algún tipo de información personal perteneciente a algún ciudadano europeo. Esto podría darse, por ejemplo, ofreciéndole bienes o servicios o a través de herramientas de seguimiento como las cookies.

Entre las nuevas reglas encontramos que las empresas deben informar a sus usuarios sobre el plazo que poseerán sus datos, así como la finalidad que buscan con ellos. También se establece el derecho a olvido, es decir, en caso de que el usuario quiera borrar o modificar sus datos, la empresa deberá llevarlo a cabo, cumpliendo con los costes y acciones necesarias. Otro aspecto importante es la obligación por parte de las empresas a obtener un consentimiento claro y afirmativo para poder hacer uso de la información personal. Queda presente el derecho a ser informado si los datos del individuo han sido pirateados, así como implementar las medidas de protección correspondientes desde que se empieza a diseñar un nuevo proyecto, tratando siempre de ofrecer información clara y precisa sobre las claúsulas de privacidad.

En caso de infracción las empresas tendrán que pagar una multa que puede llegar hasta abonar el 4% de facturación global de la empresa.

Las normas sobre publicidad digital aún no han sido modificadas, aunque esta modificación si está prevista para dentro de unos años. Sin embargo, las empresas que realicen publicidad digital deberán seguir el Reglamento al tratar datos de carácter personal, ya que esta actividad suele suponer la o evaluación de conducta de los usuarios.